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¿Por qué vacunarse contra el VPH?
La vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) reduce significativamente el riesgo de desarrollar lesiones precancerosas y algunos cánceres relacionados con tipos de VPH de alto riesgo. Es una estrategia preventiva que complementa —no reemplaza— los controles ginecológicos y el tamizaje con PAP y/o test de VPH.
Quiénes deben vacunarse (criterios generales)
- Niñas, niños y adolescentes: esquema de vacunación indicado por edad, idealmente antes del inicio de la vida sexual.
- Adultos jóvenes: pueden recibir la vacuna según evaluación clínica y antecedentes.
- Personas con factores de riesgo: la indicación se individualiza por su profesional tratante.
Nota: las edades de inicio, número de dosis e intervalos se ajustan a tu situación y a las recomendaciones vigentes. Consultá tu esquema personalizado.
Esquemas por edad (orientativos)
- Esquemas de 2 dosis: usados habitualmente en menores que inician la serie a edades tempranas, con intervalo recomendado entre dosis.
- Esquemas de 3 dosis: para quienes comienzan más tarde o presentan condiciones particulares.
- Recupero de esquema: si interrumpiste la serie, suele continuarse sin reiniciar; la pauta la define tu profesional.
Preguntas frecuentes
- ¿La vacuna reemplaza el PAP o el test de VPH? No. La vacuna complementa los controles: seguí el plan de tamizaje indicado.
- ¿Sirve si ya tuve VPH? Puede aportar protección contra otros tipos de VPH incluidos en la vacuna. La indicación es clínica.
- ¿Es segura? Las vacunas contra VPH cuentan con amplia experiencia de uso. Como todo procedimiento médico, se evalúa caso por caso.
Hábitos que acompañan la prevención
- Uso de preservativo y control de otras ITS.
- No fumar y sostener un estilo de vida saludable.
- Controles al día: PAP y/o test de VPH, y colposcopía cuando corresponda.
Si tenés dudas sobre tu esquema o querés iniciar la serie, agendá una consulta para definir la pauta adecuada para vos.